En 1993 nacía Racket Club, un espacio pensado para vivir el deporte de una manera diferente: con ganas de jugar, de encontrarse y de compartir.
El tenis fue parte de su identidad desde sus inicios. Y no es casualidad. El club nació inspirado en la figura de Guillermo Vilas, uno de los grandes referentes del tenis argentino, y en todo lo que su historia representa: pasión, esfuerzo, dedicación y amor por este deporte.
Desde aquellas primeras canchas hasta hoy, muchas cosas cambiaron. Pero hay algo que permanece: la idea de que el club es mucho más que sus instalaciones. Es ese lugar al que volvés, donde conocés gente, compartís momentos y disfrutás haciendo lo que te gusta.
Racket Club nació con una pasión.
Y esa pasión sigue en cancha.
Cuidamos cada espacio, cada detalle y, sobre todo, cada experiencia. Instalaciones pensadas para disfrutar del deporte, espacios para relajarse y un entorno donde la naturaleza también es protagonista. Porque Racket Club no son solo sus canchas: es una comunidad que crece, se encuentra y comparte.
El club, en imágenes.


